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lunes, 23 de marzo de 2015

PRIMAL FEAR - Discografia

Nombre: PRIMAL FEAR
Género: Speed / Power Metal
País de Origen: Alemania

Nacida desde el concepto heredado de JUDAS PRIEST, no sólo en torno a su sonido sino también en cuanto al concepto de sus portadas que se remiten a una evolución del águila robotizada del clásico álbum "Screaming For Vengeance", pero con mucha más identidad que un simple legado de una de las grandes bandas del Hevy Metal británico como lo es JUDAS PRIEST, específicamente gracias a fuertes influencias del Power Metal que datan del pasado de sus músicos creadores. PRIMAL FEAR fue fundada en octubre de 1997 por el vocalista Ralf Scheepers y Mat Sinner. Tanto Scheepers como Sinner habían sido constantes, y con un buen nombre, en la escena del Heavy Metal antes de la fundación de la banda. Ralf Scheepers prestó su voz en las bandas TYRAN' PACE, F.B.I. e incluso en actos de renombre como GAMMA RAY. Después de un concierto en donde realizaron covers de JUDAS PRIEST, en el que Mat Sinner y Tom Naumann participaron, surgió la idea de fundar PRIMAL FEAR.
Después de tomar totalmente la decisión y encaminarse a trabajar en el nuevo proyecto, rápidamente firmaron un contrato con NUCLEAR BLAST RECORDS a finales de 1997. Su álbum debut llevó el nombre homónimo (Primal Fear) fue lanzado en febrero de 1998 y entró en las listas alemanas en el lugar 48 por lo que es una de las entradas a la escena más altas de un álbum debut en Metal alemán. Ellos habían nacido para trabajar duro desde un principio, y gracias a sus buenos nombres tuvieron resultados con rapidez, tanto así que el mismo año se embarcaron en una gira con los veteranos RUNNING WILD (que también estaban grandemente influenciados por JUDAS PRIEST) y HAMMERFALL. Pero el trabajo no cesaba para ellos, así que pensaban y componían durante el día mientras tocaban por las noches, fue agotador, así que en julio de 1999 (aproximadamente un año después) el segundo álbum, titulado Jaws Of Death, fue puesto en libertad. Poco después de su liberación el guitarrista Tom Naumann abandonó la banda debido a problemas de salud, fue un golpe duro pero como agrupación seguían en pie de guerra; durante la gira por Europa, Brasil y Japón fue reemplazado temporalmente por Alex Beyrodt, y en enero del 2000 Henny Wolter se unió a la banda como reemplazo permanente. A principios de 2001 el tercer álbum, el gran Nuclear Fire, fue lanzado con un enorme éxito en el mercado. Gracias al empeño del trabajo compositivo la banda tocó en los Estados Unidos por primera vez y fueron invitados al Meltdown Festival Metal y el Milwaukee Metalfest.
Los próximos dos discos, 'Black Sun' y 'Devil's Ground' respectivamente, entraron en las listas de Alemania en sólidos lugares que los catapultó como una banda obligada a la hora de hablar del Metal alemán, su auge fue inmediato y con ascenso acelerado hasta convertirse en referentes contemporáneos. El punto culminante de la siguiente gira de doble cabeza de cartel con sus amigos de RAGE fue un concierto en la Scala de Londres, cosa que les ayudó a llegar a más escenas pisando fuerte. El mismo año Henny Wolter dejó la banda debido al regreso del miembro co-fundador Tom Naumann. Con esta formación la banda de giró de nuevo por Brasil, Estados Unidos y otros países de diferentes continentes. En abril / mayo de 2003 la banda participó en la gira "Metal Gods", junto con Rob Halford, TESTAMENT y algunas otras bandas que viajaron a través de los Estados Unidos y Canadá, además de otras giras en las que se destacan, entre otras, la que realizaron junto a más gigantes como HELLOWEEN y UDO.

Primal Fear, lanzado en 1998, es el primer álbum de larga duración. Hoy en día existe la molesta moda de la hipocresía ideológica en torno a las creaciones musicales: por un lado se alzan las voces pidiendo originalidad pero cuando una banda se sale de los esquemas convencionales no tardan en señalarlos como "vendidos" y demás apelativos estúpidamente moralistas; esta hipocresía ideológica de la contemporaneidad lleva a que haya una hiper-demanda del público por conceptos nuevos y eso es muy desgastante para los músicos (ya que es muy fácil pedir a boca abierta). Ya he dicho en el pasado que a mí eso me tiene sin cuidado, de hecho sí me caso con la idea de que las bandas no deben venderse al mejor postor comercial sino, por el contrario, deben preservar sus propios orígenes sin que ello signifique una privación por la experimentación como músicos. Ahora bien, mucho menos me interesa si hay bandas que quieren heredar legados concretos, como ésta que es claramente un discípulo de JUDAS PRIEST; para mi forma de ver las cosas no hay ningún problema desde que se haga bien y se honre el buen nombre de la banda homenajeada y en el futuro que se atrevan a hacer cosas ligeramente distintas y tengo que señalar que este disco logra engancharme porque tiene toda la actitud para ser un ganador; sus riffs son muy pegadizos y la voz no se queda atrás, especialmente en cuanto a los coros que son magistrales.

Jaws Of Death, lanzado en 1999, es el segundo álbum de larga duración. En esta publicación dan un importante paso hacia la dirección correcta: que consiste en tener la influencia clara de su banda admirada (que como dije, no es delito) pero adicionalmente darle esos toques que hagan girar la música de su propio lado; es en síntesis el brochazo que convierte al sonido en algo propio e igualmente disfrutable. Por ejemplo en materia de voz han tenido mucha voluntad por dar más variedad, ya que afortunadamente Scheepers tiene un registro muy alto que hace admirable su talento, y ya con eso tiene las herramientas para jugar con más texturas diferentes a las plenamente limpias. También se ha dado un importante paso correcto en los riffs que dejan de ser tan amañados en el Heavy para empezar a coquetearle al Power y Speed, aunque en esto no alcanzan a explotar todo, así que se pueden notar varias cosas que pueden ser arregladas.

Nuclear Fire, lanzado en 2001, es el tercer álbum de larga duración. Ya para este comunicado a todos nos queda claro que estos manes no andan jugando, fueron directamente al grano de lo que quieren para la banda en tan sólo su tercera entrega. Aquí se han introducido en las entrañas de la música pegadiza que cualquiera que guste del Heavy Metal puede disfrutar, sus voces han sido remodeladas una vez más: ahora más altas y melódicas que nunca y ya no le presta tanta atención a la textura. La participación de los diferentes instrumentos juegan al rededor de una red pesada, cosa que les sienta a la maravilla, con muchos aciertos no sólo de guitarra sino también de batería, que hace cosas realmente admirables para el género. Muchos lo consideran como su obra magna; yo no me uno a esa voz sin querer decir que el disco no sea de primera, simplemente es complejo determinar eso con sus sólidos discos inmediatamente posteriores. Así que no dude en escucharlo si le agrada el Heavy y el Power.

Black Sun, lanzado en 2002, es el cuarto álbum de larga duración. Básicamente no me uno a quienes señalan a Nuclear Fire como el mejor disco de la banda cuando se conoce el trabajo realizado en este cuartel que ha traído varias mejoras. Se pueden encontrar un montón de buenos riffs en diferentes velocidades que lo único que hacen es obligarnos a disfrutarlos con un buen headbang; lo interesante de los riffs, aparte de esencia de vieja escuela, es la valentía por probar con la lentitud en importantes pasajes de la música a lo largo de las canciones. Además de eso la voz continúa con su campaña de chillidos agradables al oído de quienes aprecian lo extremo de diferentes formas. Muy recomendado.

Devil's Ground, lanzado en 2004, es el quinto álbum de larga duración. Algo para admirar de PRIMAL FEAR, y que pocos se dan cuenta de ello, es que con cada disco parecen estar en mejor forma, podría hacer un par de comparaciones pero me las ahorro para no herir susceptibilidades, el punto es que este disco me llega directo al gusto porque tiene todo lo que se busca en este tipo de música, es armonioso, es simpático a la vista y en el fondo, resulta pesado en la mayoría del tiempo en cuanto a sus riffs y protagonistas golpes de batería, y finalmente todo se resume a un disco muy pegadizo. La voz de Scheepers es superior, con un registro envidiable para muchos vocalista y con un sostenimiento de las notas como pocos lo pueden lograr aunque sea con una nota considerablemente baja. El número de canciones de primera es más amplío con respecto a sus primeros discos, así que aún no entiendo por qué se le suele dar tan duro a esta banda que en mi opinión es una de las mejores en lo que hace.

Seven Seals, lanzado en 2005, es el sexto álbum de larga duración. Para esta oportunidad las cosas se conciben de otra forma, de una menos Power y más Heavy Metal tradicional al mejor estilo NWOBHM pero con una excelente producción, que suena mucho más ligado a un sonido agresivo en materia de guitarra. Aunque sea un cambio que aparentemente de forma y no de fondo, es suficiente para hacer que toda la música de este disco se diferencie de lo que hicieron previamente, además de unos retoques estilísticos en la composición para hacer más explosiones a cargo de un trabajo mancomunado de guitarra y batería.

New Religion, lanzado en 2007, es el séptimo álbum de larga duración. Después de presentar un sonido más potente en la anterior salida, ahora se proponen a profundizar ese sonido que a plena vista les arrojó buenos resultados, es como modernizar un poco la potencia del Heavy Metal con lo que para ellos significaran progresiones a ritmos acelerados, incluso se invita a Simone Simons (EPICA) para cantar una de las canciones. Realmente hay que decir que sí suenan diferente, a pesar de que aún se note la influencia de JUDAS PRIEST, y eso precisamente los hace tan grandes a lo largo de su historia. Hay tal vez un poco más de participación de teclados, como contraste con la fuerte guitarra, y adicionalmente con los experimentos vocales que hay de vez en cuando. Este disco resultó toda una controversia, empezando por su título y profundizando en lo que querían plasmar en su música.

16.6 (Before the Devil Knows You're Dead), lanzado en 2009, es el octavo álbum de larga duración. Una vez se hartaron de que los rotularan como el clon de JUDAS PRIEST, de una forma un poco minimizada, decidieron meterse de cabeza en la progresión a partir del 'Seven Seals' y si bien algunas cosas lograron cuajar bastante bien otras, por el contrario, fueron un desatine con respecto a sus máximas obras anteriores pero independientemente de los puntos a favor y en contra es un hecho que se han dado a la pela de quitarse de las espaldas los rótulos que han tratado de restarles habilidad, que apropósito es completamente injusto. Lo realmente cierto es que en este disco tratan de traer toda esa progresión especialmente de guitarra para mezclarlo con algunos elementos destacado de la vieja escuela de la banda y aunque no sea un disco que me ponga a escucharmelo una y otra vez es claro que hay que entender este nuevo concepto y de esa forma apreciar muy buenas canciones como 'Riding the eagle', 'Killbound', 'Night after night' o 'Smith & Wesson' y baladas como 'Hands of time'.

Unbreakable, lanzado en 2012, es el noveno álbum de larga duración. Cuando escuché este disco me esperaba algo muy semejante a sus trabajos inmediatamente anteriores pero vaya sorpresa que me he llevado una vez inició la primer canción y a medida que fueron pasando las demás me fui convenciendo del potencial de este trabajo, que sin exagerar es una joya contemporánea. La razón por la que me atrevo a hablar tan bien de él es porque luce tan variado como pocas veces he visto, ellos pueden sacar canciones con riffs pesados a la mejor forma de NWOBHM, como también pueden hacer canciones tan melódicas y pegadizas como nos tienen acostumbrados pero a la vez arrojar baladas que nos van a hacer escucharlas más veces; todas ellas con muy buenos contenidos al interior de sí mismas. En los últimos discos Scheepers ha bajado su registro vocal para contar con una voz tirando a medio tono pero en éste disco han vuelto sus chillidos altos, cosa que a mí siempre me han gustado, tal vez esa sea una de las razones por la que me ha enganchado este disco, así como en las épocas del 'Devil's Ground' de pa' atrás.

Delivering The Black, lanzado en 2014, es el décimo álbum de larga duración. El golpe contundente que dieron en el anterior disco se puede homologar en muchos sectores en este disco, algunos podrían decir que se está haciendo más de lo mismo sin embargo yo creo que es la misma fórmula con nuevas ideas de forma, sencillamente hay bandas que no desean hacer otra cosa más que lo que han sabido hacer por años y aún suenan bien. PRIMAL FEAR es muy talentoso en enviar canciones de primera que nos hacen mover la cabeza con su potencia, oscuridad y melodía a la vez, junto a las baladas ocasionales que les caen muy bien; acá se puede notar un incremento de la atmósfera sutil, puedo señalar ese factor como la nueva experimentación de la banda, pero hay que aclarar que siempre se hace en forma de telón. Es un buen consenso entre sus riffs fuertes, sus espectaculares golpes de batería (que me alientan mucho de escucharlos) y el uso de teclados y otras instrumentos no tradicionales, esto último especialmente en las canciónes 'When Death Comes Knocking' y 'One Night In December'. Pocas bandas logran estar tan vigentes en materia de calidad musical después de diez registros con apego a su estilo musical como lo ha hecho esta banda que para nada debe ser camuflada en pre-conceptos; hay que escucharla bien para valorarla.

Rulebreaker, lanzado en 2016, es el décimo primer álbum de larga duración. A decir verdad no sorprenden sustancialmente, haciendo referencia a su estilo musical, ya que es más de lo mismo. Pero no hay que interpretar eso de una mala forma porque, aunque no haya ninguna innovación, han hecho un trabajo sólido como banda. 2015 y 2016 parecieran ser buenos años para el Power Metal, RHAPSODY OF FIRE hizo lo mismo, más de lo mismo pero con mucha calidad, pero además STRATOVARIUS, BLIND GUARDIAN y SYMPHONY X, siguieron la regla anterior. Éste disco simpatiza mucho con el Speed, como nos tienen acostumbrados, pero además sus melodías parecieran muy rejuvenecidas y sus riffs con pleno furor. La producción es fuerte y eso le ha ayudado al lucimiento de la rudeza sonora.

1998 - Primal Fear

1999 - Jaws Of Death

2001 - Nuclear Fire

2002 - Black Sun

2004 - Devil's Ground

2005 - Seven Seals

2007 - New Religion

2009 - 16.6 (Before the Devil Knows You're Dead)

2012 - Unbreakable

2014 - Delivering The Black

2016 - Rulebreaker

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lunes, 9 de marzo de 2015

VOMITORY - Discografia

Nombre: VOMITORY
Género: Brutal Death Metal
País de Origen: Suecia

VOMITORY proviene de una escena muy identificable en lo que a Death Metal se refiere, ya que por un lado Suecia se identificó con el sonido de bandas tales como ENTOMBED, DISMEMEBER y UNLEASHED, que representaban un sonido seco y pegadizo, y por el otro lado estaba el estelar movimiento melódico con agrupaciones lideradas por DARK TRANQUILLITY, AT THE GATES, HYPOCRISY, entre otras; pero VOMITORY era diferente a todas las demás bandas provenientes de su país, con un estilo muy identificable que distaba de camino entre los dos movimientos del Death Metal sueco, era tal vez la más sanguinaria y brutal.
Fue formada en 1989 por el guitarrista Urban Gustafsson junto a su hermano baterista Tobias Gustafsson durante el nacimiento de la escena del Death Metal sueco que es mundialmente conocida. Desde entonces, ellos estuvieron constantemente entregado música sencilla pero al grano en la molienda del Brutal Death Metal. A pesar de ser una parte del fenómeno que representó la escena sueca de Death Metal, los primeros y más importantes influencias se explicitaron por medio de SODOM, SLAYER, ENTOMBED, BOLT THROWER, NAPALM DEATH, SEPULTURA y CARCASS. Durante los primeros años, VOMITORY difundió su nombre en la escena de todo el mundo underground del Death Metal por la liberación de algunas cintas de demostración y un single.
Cuando la escena del Death Metal se estaba empezando a saturar y comenzó a estancarse, a mediados de la década de los 90s, muchas de las bandas brutales estuvieron rápidamente disueltas o cambiaron su estilo drásticamente a algo comercialmente más accesible. VOMITORY se negó a ir en esa dirección y, muy por el contrario, lanzó su debut completo álbum, "Raped in The Own Blood", en noviembre de 1996 (por medio del sello FADELESS RECORDS). Fue recibido con gran respeto dentro de la escena underground y ganó un montón de fans, que por muchos para el día de hoy se han quedado leales junto a VOMITORY. Pero ahí estaba aún engendrándose su verdadero prestigio, ya que con su segundo álbum, "Redemption" (del año 1999 de nuevo por medio de FADELESS RECORDS), mostró un muy gran progreso musical respecto del debut. El aumento de la brutalidad e intensidad en su música era evidente, por lo que su salvajismo se había puesto en marcha. Ahora, estaban en camino para encontrar su propia fórmula que mezclara los ritmos sencillos y pegadizos con sus influencias de Thrash fuerte junto al sonido y temática más sangrienta y horripilante. Después de dos álbumes y algunas giras europeas menores que estaban siendo impulsadas por su entonces sello discográfico, VOMITORY dio un paso trascendental hacia adelante cuando se asoció con la gran casa de renombre METAL BLADE RECORDS (que tiene en sus filas a bandas como CANNIBAL CORPSE, BOLT THROWER o AMON AMARTH); en ese momento la banda se había reducido de cinco a cuatro miembros, entonces el bajista Erik Rundqvist se hizo cargo de los deberes de la voz, así a partir de entonces se encaminaron en una exitosa gira europea como apoyo a CANNIBAL CORPSE y el festival No Mercy en 2000, pasó una etapa con mucho auge para la banda y en noviembre del mismo año VOMITORY lanzaron su tercer álbum -su primero para METAL BLADE: "Revelation Nausea" en el año 2001, y fue con este álbum que la banda cimentó su estilo y sonido de los cuales se han convertido en una agrupación ampliamente reconocida.
Después de una serie de lanzamientos de primera que se llevaron las miradas de varios amantes del Death Metal sangriento, lamentablemente los hermanos Gustafsson deciden dar por terminada la banda en 2013, dejando atrás toda una estirpe exitosa de hacer música. Es incierto saber si algún día decidan volver...

Raped in The Own Blood, lanzado en 1996, es el primer álbum de larga duración. Hay un buen número de bandas que al tardarse de publicar su primer disco a full simplemente pierden el impulso e interés por parte de apoyos económicos y corporativos pero VOMITORY tuvo incluso éxito al crear ciertas expectativas en dichos sectores; FADELESS RECORDS fueron los responsables de brindarles el apoyo suficiente para que éste golpe fuera una amenaza real. Y es que todo el aparataje del disco confluyó en la característica de sangre y barbarie, muy simpatizante con el GrindCore, en el que dejaron entrever muchas características de originalidad, aunque en sus próximos discos muchas de esas facetas se explotarían a mayor escala y de esa forma se vería un leve cambio de sonido.

Redemption, lanzado en 1999, es el segundo álbum de larga duración. Tan fría como su portada resultó ser la voz, y esto genera un gran contraste con la música que normalmente es más líquida, pero con un inicio de su carrera hacia el lado más violento en torno a sus riffs que se tratan de salir del tinte ligero de Grind. Es un gran avance para ellos gracias a que la producción supo responderle de maravilla a la evolución instrumental, en donde entre otras cosas se ha dado al trabajo de plantear una variación en materia de diferentes velocidades, incluso se las arreglan para parecer algo pegadizos.

Revelation Nausea, lanzado en 2001, es el tercer álbum de larga duración. En esta oportunidad tal vez tengan menos variedad en sus canciones pero se ha dado un paso trascendental en torno a la cantidad de brutalidad que hay en torno a la compaginación de guitarra y batería, siendo un trabajo completamente mancomunado, que si bien no es que estén creando algo completamente nuevo por lo menos se las arreglan par hacer algo realmente brutal; y que apropósito es realmente complicado determinar si hacer únicamente Death Metal o si se introducen en la categoría del Brutal Death. En todo caso se auto-proclama como un lanzamiento poderoso y casi memorable.

Blood Rapture, lanzado en 2002, es el cuarto álbum de larga duración. Todas las bandas por grandes o pequeñas que sean, de acuerdo a nuestras preferencias o por el otro lado por el mercado, tienen un disco insignia que las hacen crecer y darse a conocer como bandera nacionalista; y éste es precisamente el disco que mejor representa a VOMITORY. Con todo y sus influencias variadas en diferentes partes del mundo nunca tratan de hacer otra cosa más que brutalidad, es como la música al grano, sin compasión o contemplación alguna y eso precisamente los proclama como unos ganadores de su propia receta. Una cosa positiva, o por lo menos a mi parecer, es que han traído de vuelta más palpablemente los coqueteos con el Grind, afortunadamente se juega en un campo en el que resulta saludable y con muchos factores de suspicacia.

Primal Massacre, lanzado en 2004, es el quinto álbum de larga duración. VOMITORY se ha encontrado en el camino de la brutalidad pegadiza para quedarse en ese pasaje y no salir de él fácilmente, y desde luego es una buena noticia porque tratan de reivindicar el Brutal Death Metal a su forma, de primer calibre en su calidad de riffs, la coherencia lírica, la pertinencia vocal y hasta en el rendimiento de producción. Aquí no se van a encontrar tecnicismos o progresiones de ninguna forma, simplemente Death Metal más allá de la barrera de lo sanguinario, muy simpatizante del Brutal de Erik Rutan (respetando las diferencias) donde se plasma un conjunto ruidoso, oscuro/demoníaco pero muy pegadizo.

Terrorize Brutalize Sodomize, lanzado en 2007, es el sexto álbum de larga duración. Es con seguridad su mejor arte de portada; trono del que ha sido despojado su primer disco (Raped in The Own Blood). Y me encanta cuando una banda pone todo junto, desde la creatividad de portada hasta la música (esto segundo lo más importante), es reconfortable que ver a una banda andando a toda máquina por un camino bien fundamentado, como una locomotora de alta velocidad. Aquí se ha traído todo ese impulso instrumental de primera que no le resta absolutamente nada de brutalidad para ser pegadizo, además se logra escuchar el bajo que siempre está en juego por lo alto junto a la guitarra y batería. Como si fuera poco a la voz se le nota más creíble que nunca, es una banda madura que sabe lo que hace a la perfección. Todas las canciones son recomendadas.

Carnage Euphoria, lanzado en 2009, es el séptimo álbum de larga duración. Aunque no iguala a la anterior envestida (como resultó ser el anterior disco), sí la sigue de cerca en los términos del desempeño y la misma fórmula musical que siempre está tratando de enviar comunicados de brutalidad con riffs sucios y normalmente alargados, junto a una batería capaz de hacer contrastes de ritmos lentos y medios. Adicionalmente se han mejorado algunos aspectos de la producción, aunque fuera casi imposible de concebir luego de escuchar el anterior trabajo, como la mezcla que ha sabido poner toda la molienda de guitarra, batería y bajo en una sola pieza para que sonaran increíblemente juntos sin ahogarse uno entre el otro, como también se destaca la mezcla en términos de voz.

Opus Mortis VIII, lanzado en 2011, es el octavo álbum de larga duración. Será difícil olvidar éste disco, recuerdo que cuando salió al mercado terminé sorprendido por el planteamiento de su portada que distaba muchísimo de sus anteriores artes que casi siempre estaban llenos de sangre (especialmente 'Raped in The Own Blood' y 'Terrorize Brutalize Sodomize') pero éste era diferente porque aunque tuviera ligeros tintes de sangre, a causa de la guerra que allí se plasma, todo se veía empañado por el frío aterrador que producía esa cuasi-orquesta rodeada de nieve; un concepto muy interesante que ilustra la frialdad de la muerte en una guerra que actúa en forma de orquestación sanguinaria. Y dedico tantos renglones a la portada porque ella es plenamente un muestreo de lo que posee el disco en su fondo, los riffs tienen un efecto mucho más simpatizante de la escena sueca, que normalmente sonaba fría y calculadora, por lo que un cambio en la producción ayudó a que eso tomara del todo su forma. El performance de la guitarra ya no tiene como foco especialmente el Brutal Death sino más bien las notas alargadas con ritmos medios y medio-rápido con mucha participación de batería (más de lo normal) y con una voz que engancha.

1996 - Raped in The Own Blood

1999 - Redemption

2001 - Revelation Nausea

2002 - Blood Rapture

2004 - Primal Massacre

2007 - Terrorize Brutalize Sodomize

2009 - Carnage Euphoria

2011 - Opus Mortis VIII